Lunes, 16 Mayo 2016 00:00

Santificarse en el mundo

Escrito por  CODIPACS Ecatepec
Valora este artículo
(0 votos)

Nuestra vocación como fieles laicos se encamina a la santidad, implica que la vida según el Espíritu se exprese particularmente en las realidades temporales y en su participación en las actividades terrenas, en los ámbitos sociales, políticos, culturales, educacionales y de esparcimiento.

Como nos dice el apóstol San Pablo: «Todo cuanto hagáis, de palabra o de obra, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias por su medio a Dios Padre» (Col 3, 17). Refiriendo estas palabras del apóstol a los fieles laicos, el Concilio afirma categóricamente: «Ni la atención de la familia, ni los otros deberes seculares deben ser algo ajeno a la orientación espiritual de la vida.

La unidad de vida de los fieles laicos tiene una gran importancia. Los laicos, en efecto, deben santificarse en la vida profesional y social ordinaria, debe de haber una participación más activa del laico al interior de su parroquia, formar parte de las pequeñas comunidades, por tanto, para que puedan responder a su vocación, los fieles laicos deben considerar las actividades de la vida cotidiana como ocasión de unión con Dios y de cumplimiento de su voluntad, así como también de servicio a los demás hombres, llevándoles a la comunión con Dios en Cristo.

La vocación a la santidad hunde sus raíces en el Bautismo y se pone de nuevo ante nuestros ojos en los demás sacramentos, principalmente en la Eucaristía. Revestidos de Jesucristo y saciados por su Espíritu, los cristianos son «santos», y por eso quedan capacitados y comprometidos a manifestar la santidad de su ser en la santidad de todo su obrar.

Cuando se habla de los obreros de la viña del Señor, se afirma que el Señor llama a su Viña en diversas horas y edades, y según diversas "vocaciones", situaciones, carismas y funciones: así a los niños (que son privilegiados en el Reino de los cielos), jóvenes (esperanza de la Iglesia), mayores (que poseen el don de la sabiduría), a los enfermos (que requieren una acción pastoral renovada); todos están llamados a promover en cada momento con responsabilidad la transmisión de la fe, y verla reflejada en cada ámbito, ya sea, escolar, laboral, social, familiar, político, etc. (exhortación apostólica “christifideles laici” sobre vocación y misión de los laicos en la iglesia y en el mundo).

Visto 811 veces Modificado por última vez en Lunes, 16 Mayo 2016 00:11

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.