Miércoles, 05 Julio 2017 00:00

Hombres y mujeres libres al servicio del evangelio

Escrito por  CODIPACS Izcalli
Valora este artículo
(0 votos)

Hace algunos días volví a tomar un libro que me pertenece, pero por préstamo desapareció de mi biblioteca personal durante algún tiempo, y ahora mientras lo volvía a su lugar en el librero lo hojeé, se trata del inigualable Anselm Grün, monje alemán dedicado a hablar en la mayoría de sus obras de la dimensión humana, claro, con el rasgo espiritual que busca redimensionar las fallas propias del ser humano en su historia y en sus relaciones con los otros.

Muchas veces calificado y tenido por poco ortodoxo, en su obra "portarse bien con uno mismo", me admiró cómo es que uno mismo puede auto destruirse cuando se tiene un falso enfoque de la vida. Y de esto quiero hablarles en esta edición porque en la mayoría de nuestros grupos parroquiales contamos con un sin número de personas buenas y de grande fe pero con muchas actitudes y acciones de auto destrucción en su propia vida.

El primer ejemplo lo tenemos en aquellos que buscan "auto control" de sí mismos y de su vida, en apariencia todo es perfecto, sin embargo, son personas que sufren por no tener el verdadero control de su vida, de sus emociones y de las demás personas, son personas que interiormente viven derrumbadas y sufren mucho, cuando la solución está en portarse bien con uno mismo haciéndonos conscientes de que nunca tendremos al control de todo, ni si quiera de nosotros mismos, pues nuestra vida es un constante aprendizaje que tiene como medio el error y la crisis.

Otro ejemplo es aquel que tiene ideales tan grandes que olvida cuál es la voluntad de Dios en su vida, algunos le parecen tan altos que busca estirar lo que es para alcanzar aquellos ideales, otros le parecen tan pequeños pero tan deseables que se acorta perdiendo muchas de las grandes cosas que ya posee, este tipo de personas sufren y poco se perdón no ser como tal o tal persona, creen no tener tanta suerte como otros porque no hablan con la catequista, no sirven como el ministro, no cantan como fulana, etc. cuando en su vida Dios ha puesto multitud de dones que entierra por ver los de los demás.

Otro ejemplo es el de aquel que no tolera que nadie lo aconseje y además se obstina en tener la razón porque cree tener toda la experiencia en aquello que hace o se le encomienda; una persona así, no sabe trabajar en equipo, no ha caído en la cuenta que él solo no es la familia, el grupo, la Iglesia, y que en cualquiera de estas realidades necesita de los demás.

La idea es "portarse bien con uno mismo", sin caer en los excesos a los que nos lleva nuestra misma historia o personalidad, sino estar abiertos a la novedad del otro, y especialmente a vivir conforme al evangelio, de otra manera viene la autodestrucción, las crisis y el sufrimiento. Luego entonces queremos salir huyendo de la Iglesia y de sus filas porque ninguno nos comprende, ninguno nos ayuda, ninguno lo hace bien. ¿Tú, cómo vives?

Visto 461 veces Modificado por última vez en Miércoles, 05 Julio 2017 21:20

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.