FAMILIA

La trascendencia de la formación del carácter en los niños y adolescentes

Escrito por  |  Miércoles, 08 Junio 2016 00:00  |  Publicado en FAMILIA

Con el pasar de los años, me he dado cuenta de que la mayoría de las veces somos nosotros los papás quienes propiciamos que nuestros hijos no formen adecuadamente su carácter, mimándolos en exceso y sobreprotegiéndolos.

Experiencias exitosas: La Familia Destacado

Escrito por  |  Jueves, 26 Mayo 2016 00:00  |  Publicado en FAMILIA

En todo ámbito social solemos buscar aprendizajes ya instaurados que nos permitan aprovechar al máximo diversas potencialidades en lo personal y en lo profesional. En la empresa, en las organizaciones, en las escuelas, incluso dentro de la administración pública para políticas o estrategias, solemos iniciar búsquedas diversas para conocer a detalle lo que modelos, esquemas y metodologías ya probadas nos ofrecen. Se reconoce en el conjunto de actividades y prácticas un beneficio evidente en su réplica. Pareciera que la vida social no puede comprenderse sin el “benchmarking”. No solo es actividad especulativa, estamos esperando realmente que el conocimiento de experiencias exitosas ilumine y acompañe nuestra propia práctica. Analizamos experiencias para iluminar nuestra acción particular.

Sin embargo, contradicción andante es el ser humano, en muchas ocasiones aunque se conoce ya el camino “largo para llegar a casa de la abuela” preferimos buscar caminos más cortos, pensando que la vuelta será menos engorrosa y el resultado será mejor. Me explico: aunque podemos encontrarnos experiencias exitosas, preferimos “sacarnos” alternativas de la manga, en muchas ocasiones únicamente amparados en el “pues yo creo que es lo mismo”; para garantizar aparentes eficacias nos dedicamos a improvisar sin ton ni son.

De fondo, me parece que eso sucede actualmente con el tema del así llamado “matrimonio igualitario”. Tenemos una cantidad destacada de estudios y acercamientos que reconocen que una familia, consolidada en un matrimonio funcional de varón y mujer, ofrece las mejores condicionantes, variables y estimulantes para el desarrollo positivo de las personas en el contexto de crianza, educación y formación.

En diversos foros he planteado la pregunta ¿cuál es el beneficio del matrimonio homosexual?; aún no encuentro alguien que me explique qué beneficio pueden aportar que no aporte ya a la vida social, el matrimonio de varón y mujer. Si el matrimonio de varón y mujer es la práctica exitosa, ¿no deberíamos apoyarlo y fomentarlo ante sus propios retos y oportunidades en lugar de estar queriendo reinventar a la sociedad y poner las íes sobre los puntos? Si muchos males y situaciones de desigualdad se han dado por el incumplimiento de la llamada y misión verdadera del Matrimonio y la Familia Natural, ¿no es más conveniente fortalecer a la institución, apoyarla, promoverla e impulsarla para que logre su máximo potencial? ¿Por qué buscamos a través de la ideología y de la negación de la realidad, y de paso de la biología en sí misma, crear realidades “paralelas” y “artificiales” que no garantizan nada a ciencia cierta?

No hay condiciones de igualdad, en cosas que, por su mismo sentido, son diferentes. Y eso no implica discriminación, aunque la ideología de “lo actual”, “lo moderno”, “lo progresista”, “lo libertario” y lo políticamente correcto se empeñe en vociferar que el acceso al matrimonio es hoy por hoy solo para unas preferencias y no para todas. Y claman con especial insistencia, que debe ser un “derecho” para todos y todas, independientemente de los resultados sociales que las estructuras de suyo ofrecen a la comunidad. Ser papá y ser mamá, no son “etiquetas” o “roles” aislados y contrapuestos, la paternidad y la maternidad, así como varón y mujer, no son detalles “accesorios” que pueden sustituirse en ámbitos de artificialidad. Nuestra realidad no está sujeta únicamente a nuestros deseos y aspiraciones, negarla y modificarla a nuestra voluntad no supone un verdadero cambio en lo sustancial. Prescindir de la complementariedad entre varón y mujer en la vida social que se proyecta desde la familia, como ha dicho el Papa Francisco, supone una renuncia a pensar el diálogo, el encuentro. Es más fácil negar la diferencia sexual que pensarla, es más sencillo pensar que la biología no tiene relevancia que encuadrar, dentro de la integralidad de la persona, la realidad misma de lo que uno es.

Comunicado De La Comisión Episcopal Para La Familia, Juventud, Adolescentes, Laicos Y Vida Destacado

Escrito por  |  Jueves, 26 Mayo 2016 00:00  |  Publicado en FAMILIA

México, D.F. 24 de mayo de 2016


Hermanos en Cristo:

La reciente iniciativa del Presidente de la República sobre el llamado “matrimonio igualitario” (17.05.16) que incluye una eventual reforma constitucional y al Código Civil Federal, a fin de que el matrimonio ya no se considere solamente entre un hombre y una mujer, sino también entre dos hombres, o dos mujeres, ha dado ocasión para que la Presidencia de la Conferencia del Episcopado Mexicano así como otros Pastores, reafirmen la visión de la Iglesia Católica sobre el matrimonio, la familia y el carácter sagrado de la vida humana desde el momento de la fecundación hasta la muerte natural.

Como corresponde, también nuestra Comisión Episcopal para la Familia, Juventud, Adolescentes, Laicos y Vida, quiere expresar y compartir una vez más la verdad sobre el amor humano y la familia revelada en la Sagrada Escritura, testimoniar su visión sobre este don del principio y que, en Jesucristo, ha sido encomendado a la Iglesia para su anuncio fiel y custodia diligente, máxime que el matrimonio sacramento es el signo visible del amor de Cristo a la humanidad y la familia misma es imagen de Dios, Familia Divina.

 
La Iglesia Católica, recientemente ha vivido a nivel universal una experiencia de fe, comunión, sinodalidad y discernimiento al celebrar un Sínodo Extraordinario y otro Ordinario sobre el tema de la Familia.


El fruto de estos dos Sínodos ha sido recogido por el Papa Francisco quien, a su vez, nos lo comparte en su Exhortación Postsinodal Amoris laetitia (La alegría del amor). “No existe ningún fundamento –asume el Papa Francisco- para asimilar o establecer analogías, ni siquiera remotas, entre las uniones homosexuales y la familia […] Es inaceptable que las iglesias locales sufran presiones en esta materia y que los organismos internacionales condicionen la ayuda financiera a los países pobres a la introducción de leyes que instituyan el “matrimonio” entre personas del mismo sexo” (251). 

De esta manera se ha confirmado y profundizado ante el mundo contemporáneo la visión cristiana de la Iglesia católica sobre el matrimonio y la familia así como el valor sagrado de la vida. La Iglesia reitera la belleza de la sexualidad en el amor. Proclama con gozo que Dios ha creado al hombre como varón y mujer, y los ha bendecido para que formasen una sola carne y transmitieran la vida. Su diferencia sexual, en la igual dignidad personal, es el signo de la bondad de la creación de Dios. Y en base a esta visión bíblica, alma y cuerpo, como también el sexo biológico y el rol social-cultural del sexo, se pueden distinguir pero nunca separar.


Toda la Sagrada Escritura que, en el fondo es un libro matrimonial y familiar, nos muestra la revelación del proyecto original de Dios para el matrimonio y la familia. Jesucristo asume este proyecto y mediante su Pascua le da al matrimonio la dignidad de sacramento del amor humano que, por eso mismo, participa del amor divino trinitario y le confía a la Iglesia custodiar este don y ponerse a su servicio. En una hermosa y objetiva síntesis proclama Amoris laetitia“Con esta mirada, hecha de fe y de amor, de gracia y de compromiso, de familia humana y de Trinidad divina, contemplamos la familia que la Palabra de Dios confía en las manos del varón, de la mujer y de los hijos para que conformen una comunión de personas que sea imagen de la unión entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo” (29).


Como pastores del pueblo de Dios, primeros responsables del anuncio de esta buena nueva, exhortamos a todos los creyentes en Jesucristo a demostrar su vocación de discípulos misioneros de Jesucristo, a ser y hacer de la familia, según el proyecto de Dios, una iglesia doméstica, un sujeto evangelizador, es decir, que proclame y defienda con alegría y convicción en todo momento, ocasión y lugar la verdad sobre el hombre, varón y mujer (lo humano íntegro), sobre el matrimonio, la familia y la vida así como comprender al hijo como un don y no un derecho, necesitado de un padre y una madre.

 
Los invitamos a no dudar de la Palabra de Dios que es la que nos hace conocer y participar de esta verdad en la persona de Cristo: desde el amor, ¡sean firmes y exigentes en el respeto de todos a nuestra fe y visión cristiana católica sobre la familia! Padres de familia, vigilen para que en las instituciones del Estado, escuelas, hospitales y centros de salud, cámaras legislativas, instituciones de justicia, medios de comunicación masiva, se respete nuestro derecho a creer, proclamar y vivir nuestra propia visión revelada por Dios, mediante la Verdad reveladora de Cristo.


Ante tal situación, apelamos a la responsabilidad de los laicos, para que sean tomados en cuenta en el diseño de las políticas públicas y en materia especialmente de tanta trascendencia como son el matrimonio y la familia. Los creyentes son también ciudadanos, que no pueden seguir como espectadores contemplando la decadencia de una sociedad sin rumbo, sino al contrario promoviendo una cultura que reflejen en las leyes el respeto a la visión y cultura propia de nuestra Nación.


Todos somos miembros de una familia de sangre. Todos formamos parte de la familia humana. Acogidos en la mirada y el regazo materno de Santa María de Guadalupe, conscientes del llamado a la santidad, busquémosla y vivámosla en el matrimonio y la familia.

† S. E. Mons. Rodrigo Aguilar Martínez

Obispo de Tehuacán

Presidente Comisión Familia,

Juventud, Adolescentes, Laicos y Vida

† S. E. Mons. Alonso Gerardo Garza Treviño     † S.E. Mons. Juan Armando Pérez Talamantes

              Obispo de Piedras Negras                               Obispo Auxiliar de Monterrey

                    Dimensión Familia                                              Dimensión Jóvenes

† S.E. Mons. Jorge Cuapio Bautista                   †  S. E. Mons. Faustino Armendáriz Jiménez

     Obispo Auxiliar de Tlalnepantla                                      Obispo de Querétaro

          Dimensión Adolescentes                                                 Dimensión Laicos


† S. E. Mons. Francisco Javier Chavolla Ramos

Obispo de Toluca

Dimensión Vida


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