Martes, 05 Septiembre 2017 00:00

Santuario de la Quinta Aparición Guadalupana

Escrito por  Pbro. Víctor Murillo. Diócesis de Ecatepec
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Tulpetlac es un sitio establecido mucho antes de la llegada de los españoles. Se dice ser un asentamiento indígena de los caminantes de Aztlán hasta la Gran Tenochtitlan.

En este lugar, nació MARÍA LUCIA, quién conoció a JUAN DIEGO quien era originario de Cuautitlán. Actualmente existe en este sitio una capilla sobre lo que fueron las ruinas de su casa; en la región de Tulpetlac, afirmamos que él nació en Cuautitlán pero se desposó con María Lucía.

Los grandes historiadores afirman que en los años 1550 ya hay versiones y la devoción a NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE es una experiencia en la vida de los indígenas de entonces. Tulpetlac sigue siendo, entonces una aldea, y se sabe que en el año de 1650 existía la inquietud del arzobispado de México para solicitar un rito propio en la liturgia para honrar a nuestra Señora de Guadalupe, pero de Roma pidieron que se investigara sobre la existencia de la persona de Juan Diego, por lo que elaboraron encuestas las cuales levantaron solamente en Cuautitlán éstas se llamaron "información de 1666".

Don Luis Becerra y Tanco, hombre culto de entonces, llega a decir, en una compilación llamada "Papel", lo siguiente: "el doce de diciembre del año 1531, Juan Diego procedía de un pueblo que cae a la vuelta del cerro más alto, al noroeste del "Tepeyacatl". El cerro más alto al noroeste de Tepeyacatl actualmente se llama "cerro Gordo" y el único pueblo que estaba a la vuelta era el entonces "Tulpetlac".

Tulpetlac quedo en el olvido, toda la devoción a nuestra señora de Guadalupe se concentró en torno al Tepeyac, se le dio importancia a Juan Diego, pero el tema de la curación no sucede en Cuautitlán, sino en Tulpetlac.

En 1947, Luis María Martínez arzobispo de México, bendijo la primera piedra y surgió así la idea de erigir ahí un sitio donde se honrara la memoria de nuestra Señora, quiso también que hubiera una Fuente de la Salud, pero esto no fue un hecho sino hasta el año 1961, en donde don Enrique Amezcua viene a la Basílica de Guadalupe, conoce de Tulpetlac, va y se enamora porque, al entrar a aquel lugar él mismo lo describe, cuando llegó a aquella ermita salió un enjambre de mariposas, para él fue un símbolo de Pascua, de la vida de Cristo en aquel sitio, y comenzó, así la construcción de lo que es el actual Santuario de la Quinta Aparición.

Actualmente llegan peregrinos de México, Alemania, Japón, Canadá; en el Vaticano, en un salón del Santo Padre se encuentra una fotografía con la imagen de la "Virgen Salud de los enfermos", título dado al cuadro que actualmente preside el altar mayor.

Visto 51 veces Modificado por última vez en Martes, 05 Septiembre 2017 22:28

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