Miércoles, 25 Octubre 2017 00:00

Comunicar esperanza y confianza, hoy

Escrito por  Equipo provincial de comunicación Tlalnepantla
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  • El Papa Francisco se dirige a los comunicadores de la Buena Noticia de Jesús en medio de las situaciones humanas.

  • Los testigos de la fe por el Espíritu deben ser sembradores que comunican confianza en el Reino de Dios.

  • La esperanza que nunca defrauda es Jesús, comunicador del Padre.

Para el mensaje de la 51 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2017, el Santo Padre Francisco eligió el tema de “Comunicar esperanza y confianza en nuestros tiempos”, con base a la cita bíblica: “No temas, que yo estoy contigo” (Is 43,5).

El Papa Francisco comienza su mensaje señalando que el “desarrollo tecnológico, el acceso a los medios de comunicación es tal que muchísimos individuos tienen la posibilidad de compartir inmediatamente noticias y de difundirlas de manera capilar”, y sobre la información noticiosa, éstas pueden resultar no ser verdaderas.

Refiriéndose a la mente humana, como una piedra de molino “que, movida por el agua, no se puede detener…, tiene la posibilidad de decidir si moler trigo o cizaña”, ya que la mente del hombre está siempre en acción y no puede dejar de ‘moler’ lo que recibe”, por lo que el mensaje para las comunicaciones sociales, quiere exhortar a todos, especialmente a los profesionales, a desarrollar una comunicación constructiva, rechazando los prejuicios y fomentando una cultura del encuentro “que ayude a mirar la realidad con auténtica confianza”.

Su Santidad Francisco consideró “necesario romper el círculo vicioso de la angustia y frenar la espiral del miedo, fruto de esa costumbre de centrarse en las ‘malas noticias’: guerras, terrorismo, escándalos y cualquier tipo de frustración en el acontecer humano”, sin embargo, afirma que no se trata de favorecer una desinformación en la que se ignore el drama del sufrimiento, ni de caer en un optimismo ingenuo que no se deja afectar por el escándalo del mal. Por lo que la propuesta es tratar de “superar ese sentimiento de disgusto y de resignación que con frecuencia se apodera de nosotros, arrojándonos en la apatía, generando miedos o dándonos la impresión de que no se puede frenar el mal”.

El Papa criticó el sistema comunicativo con la lógica de que para que “una noticia sea buena ha de causar un impacto, y donde fácilmente se hace espectáculo del drama del dolor y del misterio del mal”, cayendo en la tentación de adormecer la propia conciencia o caer en la desesperación.

Aunado a la propuesta, el Santo Padre planteó la exigencia de buscar “un estilo comunicativo abierto y creativo, que no dé todo el protagonismo al mal, sino que trate de mostrar las posibles soluciones, favoreciendo una actitud activa y responsable en las personas a las cuales va dirigida la noticia”, e invitó a ofrecer a la sociedad la “buena noticia”.

Y sobre la buena noticia, el Papa destacó que para los cristianos es la “Buena Nueva” del “Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios” (Mc 1, 1)… “Esta buena noticia, que es Jesús mismo, no es buena porque esté exenta de sufrimiento, sino porque contempla el sufrimiento en una perspectiva más amplia, como parte integrante de su amor por el Padre y por la humanidad. En Cristo, Dios se ha hecho solidario con cualquier situación humana, revelándonos que no estamos solos, porque tenemos un Padre que nunca olvida a sus hijos”.

Y resaltando la cita de la 51 Jornada de las Comunicaciones Sociales, «No temas, que yo estoy contigo» (Is 43,5), el obispo de Roma expuso que es la presencia “consoladora de un Dios que se implica desde siempre en la historia de su pueblo. Con esta promesa: ‘estoy contigo’, Dios asume, en su Hijo amado, toda nuestra debilidad hasta morir como nosotros. En Él también las tinieblas y la muerte se hacen lugar de comunión con la Luz y la Vida”.

El Santo Padre puntualizó que Jesús recurrió a imágenes y metáforas para comunicar “la humilde potencia del Reino”, y que su estilo no fue para restarle importancia y urgencia, sino “una forma misericordiosa” para quien escucha, y sobre el Reino de Dios, subrayó que “está ya entre nosotros, como una semilla oculta a una mirada superficial y cuyo crecimiento tiene lugar en el silencio. Quien tiene los ojos límpidos por la gracia del Espíritu Santo lo ve brotar y no deja que la cizaña, que siempre está presente, le robe la alegría del Reino”.

El Santo Padre expuso que es “posible descubrir e iluminar la buena noticia presente en la realidad de cada historia y en el rostro de cada persona, mediante la “confianza en la semilla del Reino de Dios y en la lógica de la Pascua”, la cual configura, para los comunicadores de la Buena Noticia, la manera de comunicar: “Quien se deja guiar con fe por el Espíritu Santo es capaz de discernir en cada acontecimiento lo que ocurre entre Dios y la humanidad, reconociendo cómo Él mismo, en el escenario dramático de este mundo, está tejiendo la trama de una historia de salvación”, y que “el hilo con el que se teje esta historia sacra es la esperanza y su tejedor no es otro que el Espíritu Consolador”.

“También hoy el Espíritu siembra en nosotros el deseo del Reino, a través de muchos ‘canales’ vivientes, a través de las personas que se dejan conducir por la Buena Nueva en medio del drama de la historia, y son como faros en la oscuridad de este mundo, que iluminan el camino y abren nuevos senderos de confianza y esperanza”, concluyó el Papa.

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