Viernes, 02 Febrero 2018 00:00

La Vocación, una llamada atractiva de parte de Dios

Escrito por  Sem Héctor Iván Morquecho / Diócesis de Ecatepec
Valora este artículo
(0 votos)

Al joven de hoy no a todos no le fascina la vocación. Esto mismo le sucedió a Jesús. Los Apóstoles quedaron unidos a Él por una admiración no común; habían percibido la bondad que salía de él y por eso le preguntaron: ¿Dónde vives? Y se fueron a estar con él. Hoy hacen falta sacerdotes, religiosos y religiosas que muestren experiencias de Dios, particularmente cercanas a los jóvenes religiosos de hoy, aunque deben comprender las condiciones diarias de la relación de los consagrados con el Padre a la luz del acontecimiento de la Encarnación, liberándose de la fascinación momentánea de lo extraordinario. Hay que emplear los medios de comunicación con modelos ejemplares por su entrega y su alegría con Dios.

La vocación es una llamada y una gracia; está fuera de nuestras posibilidades el inspirarla y hacerla nacer. La iniciativa es de Dios. Es una constante en las vocaciones bíblicas y lo repite Jesús: No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os ha elegido. Es necesario orar y trabajar, acoger y dar gracias, aún sólo por una vocación, observar y descubrir.

Necesitan a personas que les hablen y que les fascine su estilo de vida. La vocación es un camino estrechamente unido a la maduración en la fe, en un diálogo con Dios que dura toda la vida. La condición fundamental para que surja, es desarrollar la vida cristiana en todos sus aspectos: verdad, costumbres, oración. Han desaparecido casi las vocaciones de carácter sociológico. 

Una fuerte personalización de la fe y una vida interiormente unida a Cristo son indispensables para que maduren propuestas según la palabra del Señor. ¿Recordar el diálogo del joven rico con Jesús? Pues bien, no basta ser honestos. Se trata de captar dimensiones misteriosas de nuestra existencia.

Cada uno experimenta esta llamada, porque Dios tiene un proyecto para cada persona. Es necesario que todos se hagan conscientes de ello. A nosotros nos toca ayudar a cada uno a desarrollar su vocación con un programa apropiado: para la vida laical, para el sacerdocio, la vida consagrada, la secularidad consagrada.

Visto 135 veces Modificado por última vez en Viernes, 02 Febrero 2018 22:36

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.