Miles de misioneros salen a la calle para difundir el evangelio

 

Tlalnepantla de Baz a, 8 de mayo de 2016. Como parte de las actividades del Año Jubilar de la Misericordia y de las peticiones hechas por el Papa Francisco en su reciente visita a México en febrero pasado para que la Iglesia “salga a la calle”, la Arquidiócesis de Tlalnepantla lleva a cabo por segundo año consecutivo la Gran Misión Católica.

La finalidad de las leyes es buscar el bien común de una sociedad que se organiza a través de derechos y obligaciones que han de cumplir los ciudadanos. Hace unos días presentó el Ejecutivo Federal la iniciativa de reforma a la Ley General de Salud que busca darle un giro al trato del tema del consumo personal de la marihuana y su comercialización. De ser aprobada esa iniciativa, tendría los siguientes efectos: 1) autorizar el uso de medicamentos elaborados a base de mariguana y o sus ingredientes activos. 2) la reforma propuesta también prevé autorizar la investigación clínica con fines de registro para productos que contengan mariguana y sus ingredientes activos y 3) la iniciativa propone que no se considere delito la posesión para uso personal de hasta 28 gramos de mariguana, conforme a estándares internacionales, esto quiere decir que se dejará de criminalizar el consumo.

Tlalnepantla, Méx. 22 de mayo 2016. Con motivo del 125 aniversario de la publicación de la encíclica Rerum Novarum de Su Santidad León XIII, el pasado 16 de mayo del presente se llevó a cabo un reunión histórica en el Instituto Mexicano de Doctrina Social (IMDOSOC). A dicho encuentro asistieron obispos de las provincias de México y Tlalnepantla, con la intención de generar una propuesta social que beneficie la vivencia de los valores evangélicos y humanos contrarrestando así los ambientes de desigualdad e injusticia que agobian a nuestras comunidades.

A continuación las palabras que Mons. Carlos Aguiar Retes, Arzobispo de Tlalnepantla, dirigió a nuestros lectores del periódico Mensajero, de la provincia de Tlalnepantla.

Monseñor Carlos ¿podría compartirnos cuál ha sido el objetivo de la reunión el pasado 16 de mayo en el IMDOSOC?

Su objetivo general es que conozcamos mejor el Instituto y lo que ofrece, y segundo, que a partir de lo que ofrece en el momento actual tuviésemos una reflexión sobre un factor que, al parecer de los especialistas, es el que origina esta situación en que vivimos hoy en día en el país: de insatisfacción, de crisis, de tensiones, de choques sociales. Podemos hablar de que se trata de la raíz de nuestros problemas, y es precisamente la desigualdad, la falta de equidad en la población de México. ¿Dónde están sus causas? ¿qué es lo que lo origina? y ¿cuál sería el camino a superar esta desigualdad gigantesca que tiene nuestra patria?                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                

¿De parte de quién y cuándo surgió la iniciativa de esta reunión para el trabajo en comunión?

La iniciativa nació del Instituto Mexicano para la Doctrina Social de la Iglesia. Tenemos en nuestro país el privilegio de contar con una institución de esta naturaleza, fundado por laicos católicos que tenían esta sensibilidad, ya que la doctrina social era poco conocida en nuestro país. Ellos llevan ya más de treinta años de servir a la Iglesia en México y tuvieron esta iniciativa de invitar a los obispos del país a conocer mejor el Instituto y hacer valer el servicio que el Instituto da en beneficio de las diócesis de México. Esto nos lo hicieron saber en la Asamblea Episcopal en el mes de noviembre pasado, de allí surge esta iniciativa y como una respuesta de nuestra parte se da el encuentro del pasado 16 de mayo. Este encuentro abre el abanico en esta relación con las distintas provincias de México, las dieciocho que somos, y quisimos avanzar de forma conjunta la provincia de Tlalnepantla y la provincia de México, para hacer más significativo este primer encuentro.

¿Cuál es el resultado que se espera de este trabajo a mediano y largo plazo?

Bueno, la iniciativa del encuentro ya se cumplió, esa fue a corto plazo, un encuentro muy fraterno, muy de relación personal con los diferentes directivos del IMDOSOC, tanto con su Consejo que los dirige como con los ejecutivos que llevan la práctica. A mediano plazo se hizo una propuesta que aprobamos los obispos, la aceptamos con mucho gusto, que es la de realizar una jornada social en nuestras diócesis. Y esas jornadas con el tema de la desigualdad, serán realizadas a lo largo de un año en todas nuestras diócesis, y una vez que se realicen, a largo plazo, se tendrá la posibilidad de hacer un encuentro en la modalidad de congreso con todos los que hayan participado en la jornada social en cada diócesis que conformamos las dos provincias: México y Tlalnepantla.

Después de su experiencia durante la visita pastoral y los procesos de renovación diocesana emprendidos en el tiempo que tiene como Arzobispo de Tlalnepantla ¿Qué fortalezas encuentra en esta Iglesia Particular que puedan favorecer al trabajo contra la desigualdad y la injusticia?

Fundamentalmente la eclesiología del Concilio Vaticano II expresó con toda claridad, que la transformación de las estructuras temporales para que sean reflejo de los valores evangélicos es una labor que tienen los laicos, es una labor propia porque ellos son quienes están en los ambientes y en las instancias que pueden ser importantes para ir haciendo esta transformación. Entonces los laicos para que puedan ejercer esta su vocación en el mundo, necesitan conocer la doctrina social de lo contrario se encuentran sin la evidencia de que el evangelio no es solamente un mensaje para la salvación de la persona en lo individual, sino que es un mensaje para que la comunidad florezca en su fe expresando en todos sus ámbitos de la vida la misma fraternidad y la justicia que provienen de Dios. Este es el punto que nos ha hecho valorar ampliamente la iniciativa del IMDOSOC y que con grande esperanza vemos que si favorecemos un laicado en su conciencia de su propia vocación y les damos para que descubran cómo vivirla y como realizarla realmente puede transformarse nuestra sociedad.

¿De qué forma se puede compaginar el trabajo de renovación de la Pastoral de Tlalnepantla y este nuevo proyecto?

Van muy de la mano, si la persona se encuentra con Cristo, y descubre que está llamada a encontrarse con los demás como hermanos, que esto es lo que llevamos en el proceso misionero, y descubre en la lectura orante del Evangelio la convicción de que Dios le llama a respuesta de su vida, en comunidad, en una sociedad fraterna, evidentemente nuestro proceso pastoral, está siendo una preparación fundamental básica, para que no sea el esfuerzo por la transformación social cuestión de ideología sino consecuencia de la fe, entonces esta es la puesta, si llevamos nuestro proceso de renovación pastoral estamos poniendo la base para que en consecuencia el laicado realice su vocación en el mundo.

¿Qué mensaje le gustaría dirigir a los fieles de la Provincia Tlalnepantla?

Es una oportunidad magnífica de que nos acompañen en esta esperanza que surge en nuestras diócesis, de hacer un camino conjunto en este campo propio de la Pastoral Social y de la doctrina social de la Iglesia. Yo los llamaría a interesarse en la convocatoria que cada obispo realice en su diócesis para la Jornada Social y que participen en la medida de lo posible, que no tengan miedo, no se trata de una jornada que simplemente va a exponer los problemas, que ya los conocemos, sino lo más interesante, será una jornada en que descubramos las herramientas y las maneras, las metodologías para que esos problemas los podamos superar a largo plazo.

Agradecemos a Su Excelencia el tiempo y disponibilidad para concedernos esta entrevista y oramos a Dios Nuestro Señor para que le siga colmando de bendiciones en su ministerio.

México, D.F. 24 de mayo de 2016


Hermanos en Cristo:

La reciente iniciativa del Presidente de la República sobre el llamado “matrimonio igualitario” (17.05.16) que incluye una eventual reforma constitucional y al Código Civil Federal, a fin de que el matrimonio ya no se considere solamente entre un hombre y una mujer, sino también entre dos hombres, o dos mujeres, ha dado ocasión para que la Presidencia de la Conferencia del Episcopado Mexicano así como otros Pastores, reafirmen la visión de la Iglesia Católica sobre el matrimonio, la familia y el carácter sagrado de la vida humana desde el momento de la fecundación hasta la muerte natural.

Como corresponde, también nuestra Comisión Episcopal para la Familia, Juventud, Adolescentes, Laicos y Vida, quiere expresar y compartir una vez más la verdad sobre el amor humano y la familia revelada en la Sagrada Escritura, testimoniar su visión sobre este don del principio y que, en Jesucristo, ha sido encomendado a la Iglesia para su anuncio fiel y custodia diligente, máxime que el matrimonio sacramento es el signo visible del amor de Cristo a la humanidad y la familia misma es imagen de Dios, Familia Divina.

 
La Iglesia Católica, recientemente ha vivido a nivel universal una experiencia de fe, comunión, sinodalidad y discernimiento al celebrar un Sínodo Extraordinario y otro Ordinario sobre el tema de la Familia.


El fruto de estos dos Sínodos ha sido recogido por el Papa Francisco quien, a su vez, nos lo comparte en su Exhortación Postsinodal Amoris laetitia (La alegría del amor). “No existe ningún fundamento –asume el Papa Francisco- para asimilar o establecer analogías, ni siquiera remotas, entre las uniones homosexuales y la familia […] Es inaceptable que las iglesias locales sufran presiones en esta materia y que los organismos internacionales condicionen la ayuda financiera a los países pobres a la introducción de leyes que instituyan el “matrimonio” entre personas del mismo sexo” (251). 

De esta manera se ha confirmado y profundizado ante el mundo contemporáneo la visión cristiana de la Iglesia católica sobre el matrimonio y la familia así como el valor sagrado de la vida. La Iglesia reitera la belleza de la sexualidad en el amor. Proclama con gozo que Dios ha creado al hombre como varón y mujer, y los ha bendecido para que formasen una sola carne y transmitieran la vida. Su diferencia sexual, en la igual dignidad personal, es el signo de la bondad de la creación de Dios. Y en base a esta visión bíblica, alma y cuerpo, como también el sexo biológico y el rol social-cultural del sexo, se pueden distinguir pero nunca separar.


Toda la Sagrada Escritura que, en el fondo es un libro matrimonial y familiar, nos muestra la revelación del proyecto original de Dios para el matrimonio y la familia. Jesucristo asume este proyecto y mediante su Pascua le da al matrimonio la dignidad de sacramento del amor humano que, por eso mismo, participa del amor divino trinitario y le confía a la Iglesia custodiar este don y ponerse a su servicio. En una hermosa y objetiva síntesis proclama Amoris laetitia“Con esta mirada, hecha de fe y de amor, de gracia y de compromiso, de familia humana y de Trinidad divina, contemplamos la familia que la Palabra de Dios confía en las manos del varón, de la mujer y de los hijos para que conformen una comunión de personas que sea imagen de la unión entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo” (29).


Como pastores del pueblo de Dios, primeros responsables del anuncio de esta buena nueva, exhortamos a todos los creyentes en Jesucristo a demostrar su vocación de discípulos misioneros de Jesucristo, a ser y hacer de la familia, según el proyecto de Dios, una iglesia doméstica, un sujeto evangelizador, es decir, que proclame y defienda con alegría y convicción en todo momento, ocasión y lugar la verdad sobre el hombre, varón y mujer (lo humano íntegro), sobre el matrimonio, la familia y la vida así como comprender al hijo como un don y no un derecho, necesitado de un padre y una madre.

 
Los invitamos a no dudar de la Palabra de Dios que es la que nos hace conocer y participar de esta verdad en la persona de Cristo: desde el amor, ¡sean firmes y exigentes en el respeto de todos a nuestra fe y visión cristiana católica sobre la familia! Padres de familia, vigilen para que en las instituciones del Estado, escuelas, hospitales y centros de salud, cámaras legislativas, instituciones de justicia, medios de comunicación masiva, se respete nuestro derecho a creer, proclamar y vivir nuestra propia visión revelada por Dios, mediante la Verdad reveladora de Cristo.


Ante tal situación, apelamos a la responsabilidad de los laicos, para que sean tomados en cuenta en el diseño de las políticas públicas y en materia especialmente de tanta trascendencia como son el matrimonio y la familia. Los creyentes son también ciudadanos, que no pueden seguir como espectadores contemplando la decadencia de una sociedad sin rumbo, sino al contrario promoviendo una cultura que reflejen en las leyes el respeto a la visión y cultura propia de nuestra Nación.


Todos somos miembros de una familia de sangre. Todos formamos parte de la familia humana. Acogidos en la mirada y el regazo materno de Santa María de Guadalupe, conscientes del llamado a la santidad, busquémosla y vivámosla en el matrimonio y la familia.

† S. E. Mons. Rodrigo Aguilar Martínez

Obispo de Tehuacán

Presidente Comisión Familia,

Juventud, Adolescentes, Laicos y Vida

† S. E. Mons. Alonso Gerardo Garza Treviño     † S.E. Mons. Juan Armando Pérez Talamantes

              Obispo de Piedras Negras                               Obispo Auxiliar de Monterrey

                    Dimensión Familia                                              Dimensión Jóvenes

† S.E. Mons. Jorge Cuapio Bautista                   †  S. E. Mons. Faustino Armendáriz Jiménez

     Obispo Auxiliar de Tlalnepantla                                      Obispo de Querétaro

          Dimensión Adolescentes                                                 Dimensión Laicos


† S. E. Mons. Francisco Javier Chavolla Ramos

Obispo de Toluca

Dimensión Vida

Lunes, 16 Mayo 2016 00:00

CONGRESO DIOCESANO

"El perdón y la reconciliación en la Familia como camino para la paz".

Miércoles, 11 Mayo 2016 00:00

Gran Misión Católica 2016

Cristo vive en medio de nosotros y los fieles de la Arquidiócesis de Tlalnepantla lo saben, lo viven y lo anuncian. Por ello, en el marco del año jubilar de la Misericordia, el próximo domingo 8 de mayo, 40 mil misioneros saldrán a tocar puertas en la Gran Misión Católica, en las 203 parroquias que comprenden el territorio diocesano y abarcan los municipios de Tlalnepantla, Atizapán, Naucalpan, Huixquilucan, Isidro Fabela y Jilotzingo.

Viernes, 29 Abril 2016 00:00

¿Cómo miramos al Papa?

Indudablemente que a muchos mexicanos, y a otras más personas en el mundo, impactó desde distintos ángulos la visita del Papa a México. Expectativa, acogida, rechazo, fueron seguramente las actitudes hacia él. Tal vez la indiferencia fue mínima.

El papa san Juan Pablo II dijo que esta manifestación, “cuando es genuina, tiene como fuente la fe y, por lo tanto, tiene que ser apreciada y favorecida”. En esta línea, el Pontífice reflexiona sobre la idea de que la religiosidad popular no es contraria al carácter central de la liturgia sino que, fomentando la fe del pueblo que la considera una expresión connatural, prepara adecuadamente para la celebración de los sagrados misterios.

Jueves, 28 Abril 2016 00:00

Hoy aprendí algo de los jóvenes

Hace algunos días celebrando la misa, me llamó la atención que de entre las personas que participaban de la Celebración Eucarística, un joven que acompañaba a sus padres, usaba sus audífonos, y no eran sólo sus audífonos los que me decían que no tenía interés en la misa, además sus actitudes y su cara me decían que estaba ahí "a regañadientes". Pocos días después, me pidieron en mi diócesis, que escribiera algo sobre los jóvenes; en seguida vino a mi mente el joven del que ahora les hablo y pensé que en esta sección podríamos tocar éste y otros temas que aquejan a los jóvenes de nuestro tiempo.

En estos tiempos hemos visto espectaculares y anuncios que confunden a nuestros hijos con conceptos erróneos y manipulados de lo que es el matrimonio y la familia, tratando de imponer modelos inventados y que van contra la naturaleza humana.

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